VINO DE CONSAGRAR

El vino para la celebración eucarística debe ser “del producto de la vid” (Cf. Lc 22, 18), natural y puro, es decir, no mezclado con sustancias extrañas. (Instrucción General del Misal Romano, 322)

Habitualmente, llevan en su etiqueta la leyenda “Apto para la Santa Misa”. En caso de urgencia, puede ser utilizado otro vino, siempre que sea de buena calidad, lo que expresa la dignidad que tiene el culto litúrgico.